Las joyas de la realeza monegasca
Miren qué bien acompañados están Carolina de Mónaco y su hija Carlota. Unos monÃsimos perritos Salchicha que dan unas ganas enormes de achuchar como los achuchan ellas. Me recuerdan a la encantadora pelÃcula de Disney “Los perros de mi mujer”. Hace poco vimos también a Pierre Casiraghi paseando a un pastorcito Alemán, y todos recordamos la impactante imagen del perrito de Rainiero caminando tras el féretro de su dueño. Estos perritos no saben que sus amos son prÃncipes, ni les importa lo más mÃnimo. Para todos los perritos del mundo, sus dueños son dioses. Recordemos la frase: “Sólo aspiro a ser tan buena persona como mi perro cree que soy”.


