El Basset, la alegrÃa de la huerta
Pues sÃ. En elmundodelperro.net hemos encontrado un artÃculo en el que se desmitifica la imagen que tenemos del basset como un perrito tristón.
Al parecer, esta raza se desarrolló en Inglaterra, en la segunda mitad del siglo XIX, a partir de Sabuesos de talla baja procedentes de Francia. En España, no comenzaron a verse ejemplares hasta la década de los 70, con la importación de algunos ejemplares de Inglaterra, y a finales de esa década y comienzos de los 80 comienzan a aparecer los primeros criadores nacionales.
Yendo ya a sus caracterÃsticas, , la tranquilidad y buen carácter del Basset Hound hace que sea muy fácil convivir con uno o varios de ellos, puesto que se llevará bien con todos los miembros de la familia, vecinos, mascotas y en general cualquier ser vivo. Se adapta muy bien a vivir en la ciudad, y dar paseos por las calles, parques y zonas verdes, pero no esperen que vayan detrás de ustedes haciendo footing, porque a los Basset lo que les gusta es seguir el primer rastro que encuentren hasta el infinito si es necesario.
Antes de decidirse por adoptar un Basset, hay que tener en cuenta también sus aspectos negativos: Superan los 30 kilos en el caso de los machos, y los 25 en el caso de las hembras. Babean bastante, más los machos que las hembras, y al tener una piel tan gruesa, produce más grasa que otras razas, lo que se traduce en un olor más penetrante que otros perros. Lavarlos más no lo elimina, sino todo lo contrario, ya que el organismo tratará de recuperar el equilibrio en la piel produciendo más grasa. En este sentido, sueltan bastante pelo, como todas las razas de pelo corto, especialmente en primavera y otoño, algo que se minimiza con el cepillado diario. También hay que tener en cuenta que soportan mal la soledad y necesitan nuestra compañÃa, y que es una raza testaruda y cabezota.
Pero, las ventajas son innumerables: a pesar de su aspecto melancólico y triste, los Basset son muy joviales, alegres y optimistas, y transmiten esta forma de ver la vida a las personas que conviven con ellos, haciéndolas también felices. Los Basset carecen de agresividad -salvo que tengan algún problema de conducta-, aceptan muy bien a los niños, son muy sociables, inteligentes y muy divertidos. Además, suelen proporcionar bienvenidas apoteósicas cada vez que alguien entra por la puerta de casa, por lo que al llegar a casa tras un duro dÃa de trabajo, un recibimiento de un Basset alegra a cualquiera.
Foto: bassetmania.es

